El «Vuelo Invertido» que nuestro héroe «José Abelardo Quiñones» realizó un día como hoy

21 de enero de 1939, en una increíble exhibición el día de su graduación como «piloto de caza».

Esta acrobacia temeraria a casi un metro del suelo, impactó tanto a sus propios compañeros, como a los asistentes y autoridades presentes, a tal punto que esta fotografía histórica fuera incluida para la posteridad en el reverso del billete de la denominación de «Diez Nuevos Soles» que todos conocemos.

Dos años después, en 1941 participando en el conflicto con el Ecuador, fue encomendado a la difícil tarea de sobrevolar las baterías anti-aéreas del enemigo y destruir todas las que pueda. Misión prácticamente suicida por las ráfagas que no dejaban de dispararle.

Después de varias y efectivas misiones, nuestro piloto fue alcanzado por el fuego de una batería ecuatoriana, que impactó su avión que él llamaba «La Pantera». No obstante, aún pudiendo maniobrar su nave dañada para emprender la retirada, alejarse o eyectarse con su paracaídas hacia una zona segura (maniobra que hacía mejor que nadie); decidió dirigirse en caída y estrellarse contra su blanco, las baterías ecuatorianas, destruyéndolas por completo e inmolándose, pasando así a ser el máximo héroe de la aviación peruana.

Tenía nada más que 27 años y es uno de los personajes que no debemos olvidar…
Si nuestro mar, es el «Mar de Grau»… nuestro cielo… es de ¡Quiñones!…


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